dissabte, 2 de febrer del 2019

BARRERAS

LAS BARRERAS DE LOS MUSEOS

Inauguración de "Colombia en la Gran Guerra". 2014
Las barreras son todos aquellos factores, restricciones y/o limitaciones (sociales, económicas, culturales, etc.) que afectan o condicionan la accesibilidad cultural. Desde este punto de vista, el concepto de “accesibilidad” va más allá de las regulaciones físicas y horarias determinadas por los responsables de espacios culturales (museos, casas de la cultura, etc). 

Además de las “barreras” físicas, existen otro tipo de barreras mentales y culturales que también impiden el acceso y que, sin duda, influyen en el uso de los espacios culturales por parte de poblaciones diversas. 

Este conjunto de barreras que de, de forma implícita, se desarrollan dentro de las mismas instituciones culturales, pueden convertirse en "brechas" efectivas para diversos sectores de la población y, desde este punto de vista, condicionan el acceso cultural y apropiación del patrimonio cultural.

Por ejemplo, las exposiciones de temática científica y académica, a pesar de empezar a ser relativamente habituales en el panorama cultural colombiano, todavía presentan algunas carencias de aprovechamiento. En general, estos enfoques acostumbran a ser demasiado especializados y, por ello mismo, poco comprensibles para la gente común. Una barrera, sin duda. Pero una barrera no insuperable.

A partir de este punto de partida, las exposiciones del Sistema de Patrimonio y Museos (SPM) fueron concebidas con una clara voluntad de superar estos defectos. Por este motivo se tiene presente en todo momento que, dentro del objetivo de contextualizar conocimientos especializados (científicos, históricos, etc.) generados dentro de la Academia, se debe desarrollar un discurso válido y sensible para el público en general.  


(en desarrollo...)


Tags: Accesibilidad

11 comentaris:

  1. In the National University of Colombia there are currently 25 museums and collections including art, medicine, natural science, anthropology and history. Taken together, they comprise the largest, most diverse and most important museum in Colombia, and also the least known. The collections are the product of the conservation and research work of the university in the 141 years of its existence. In recent years, the National University of Colombia has not only become more aware of the importance of its cultural and scientific heritage, but also of the marginality of the work in the university museums. For that reason, in 2006 the university began to work on a Museums and Cultural Heritage Project to develop policies for the conservation, acquisition, documentation, research and communication of its own cultural heritage. The National University of Colombia hopes, through the development of a stronger, structured, ethical, responsible, efficient and representative project about Museums and Cultural Heritage to be better prepared for current challenges. In addition, the project hopes to generate a new landscape of accessibility to the museums and collections of the National University of Colombia. In short, the Museums and Cultural Heritage System of the National University of Colombia, through a ‘Museums portal’ located in a colonial building in Bogotá known as Claustro de San Agustín (Cloister of St. Augustine) seeks to highlight the cultural heritage of the University, and become, beyond the classrooms and research centers of the campus, an important reference for the meeting of teachers, students, citizens and other cultural and academic institutions.

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  2. "UN en Mariquita: pedagogía, cultura y patrimonio"
    Agencia de Noticias UN. Bogotá, 15 de diciembre de 2010
    Con la aplicación de las mismas técnicas utilizadas por los pintores de la Expedición Botánica, se realizó el I Taller de Dibujo Los lápices de la Expedición, en la Casa de los Pintores en Mariquita, Tolima. La actividad, desarrollada este 11 de diciembre, fue una iniciativa del Sistema de Patrimonio Cultural y Museos (SPM9, de la Universidad Nacional de Colombia, y su objetivo era desarrollar dos habilidades básicas para el dibujo de ilustración botánica: la observación y el uso del color. Para ello, se usaron láminas de la Expedición y modelos naturales de las plantas representativas de la zona, tal como lo hacían los pintores de la época. El taller, dirigido a niños y adultos, estuvo a cargo de Sandra Ardila, maestra en Artes Plásticas de la UN de Colombia y miembro del equipo del SPM, proyecto a cargo de la gestión de la Casa. “Gracias al trabajo que se ha venido desarrollando en la Casa de los Pintores, el SPM ha percibido que en Mariquita mucha gente cuenta con una sensibilidad especial relacionada con el patrimonio, es por ello que llevamos a cabo este tipo de actividades que no solo estimulan esa sensibilidad y generan una relación directa con el patrimonio, sino que además enriquecen su vida cotidiana”, aseguró Ardila. A nivel cultural, el taller buscó alentar en niños y adultos mariquiteños dinámicas de apropiación del patrimonio, amor por su historia y recuperación de su identidad a través de una actividad práctica que, más allá del dibujo, constituyó un viaje a través del tiempo dos siglos atrás. “Fue una experiencia muy satisfactoria porque se contó con más participantes de los que esperábamos, participantes de todas las edades que estaban muy receptivos y eso permitió que los ejercicios del taller se hicieran con mucha conciencia”, aseguró la maestra. Por otro lado, para José Orlando Velásquez, participante del taller, “estas son las actividades que la gente de Mariquita necesita, porque aquí hay gente con mucho interés y talento, y la UN nos da la oportunidad de aprender cosas muy valiosas”. Antes de la gestión de la UN en Mariquita, la Casa de los Pintores no había sido abierta como museo. Sin embargo, el SPM entendió la necesidad de que este espacio fuese activado como tal. En seis meses de gestión en el 2009, la Casa recibió 1.549 visitantes en total y hoy, al término del año 2010, los visitantes de la Casa de los Pintores ascienden a 18.672. “Al activarse la Casa de los Pintores como patrimonio, los mariquiteños empezaron no solo a valorar sino a hacer uso de este espacio, ellos mismos le han dado un significado. Ellos mismos, en su interacción con el museo, nos han dado las ideas para cada una de las actividades que hemos implementado con éxito”, asegura Natalia Ramírez, coordinadora de públicos de la Casa de los Pintores. Concurso de cuentos, obras de teatro, visitas guiadas dramatizadas, ciclos de conversatorios, talleres de botánica, recorridos temáticos y este primer taller de dibujo son iniciativas que han permitido que la gente reconozca la Casa de los Pintores como un punto de reunión, de interacción con la comunidad, con su cultura y con su identidad. La apuesta de la Vicerrectoría de la Sede Bogotá a través del SPM ha sido implementar, tanto en Bogotá como en los diferentes componentes territoriales, nuevas formas de interpretación del patrimonio que en el caso de Mariquita han constituido una experiencia satisfactoria en cuanto a la acción y misión territorial inherente a una institución de carácter nacional como lo es la UN.

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  3. “Lo que hacemos es una transmisión del conocimiento científico. Simplemente, lo hacemos de una manera diferente a lo convencional. Utilizamos las colecciones como un motor de transmisión de la cultura de un lugar hacia otro...”, afirma Edmon Castell, asesor de la Vicerrectoría Sede Bogotá para el Sistema de Patrimonio Cultural y Museos de la Universidad Nacional de Colombia.

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  4. "El mapa de Colombia que dibujan las exposiciones".
    Bogotá DC, 5 de septiembre de 2014. Agencia de Noticias UN.
    El equipo de trabajo de la Dirección de Museos y Patrimonio Cultural de la UN gestiona y despliega diversos proyectos museográficos en tres ámbitos de influencia: el campus, la ciudad y las regiones. Se trata de museólogos con un amplio sentido de la geografía. Como en la época en que descubridores y conquistadores se adentraban en la inhóspita y virgen tierra americana, ellos van hasta el rincón más alejado del país llevando cultura a esas comunidades olvidadas, muchas veces perdidas en el mapa. Es su forma de hacer patria. Su campo de acción natural es la Ciudad Universitaria de la Sede Bogotá, el campus capitalino de la UN. Allí desarrollan toda suerte de acciones encaminadas a la puesta en valor y la apropiación social del variado y complejo patrimonio cultural que poseen: desde los 17 edificios declarados Bien de Interés Cultural (BIC), pasando por sus museos y colecciones, hasta el legado académico de los científicos e intelectuales que pasaron por sus aulas [...] En 2006, el Gobierno cedió el Claustro de San Agustín a la UN y casi desde entonces funciona como espacio expositivo y sede del Sistema de Patrimonio Cultural y Museos, antecedente directo de la DMPC. Según Carlos Diazgranados, coordinador del área de museografía, los proyectos que allí se desarrollan tienen como objetivo proyectar el patrimonio y el conocimiento generado por la comunidad universitaria a públicos más amplios. Muestra de ello son las exposiciones “Colombia en tiempos de la Gran Guerra” y “Saberes de pupuña. El chontaduro en la Amazonia”. La primera presenta el análisis de la Primera Guerra Mundial desde el Departamento de Historia de la UN, pues lo consideran un período de suma importancia para este país, inmerso en un proceso de paz. La segunda abre un nuevo ciclo museográfico que busca recuperar saberes ancestrales, pues, según el profesor Edmon Castell, director de Museos y Patrimonio Cultural, “sin memoria no hay innovación”. Así, desde este edificio del siglo XVIII, ubicado en el centro histórico y corazón cultural de Bogotá, se puede decir que la ciudad es el segundo ámbito de acción. Así lo confirman las 38.849 personas que los visitaron durante el años pasado. En 2009, nació el programa Ida y Vuelta [...]. “El propósito era divulgar el patrimonio de la universidad y consolidar un mapa de espacios museográficos”, asegura William Medina, profesional a cargo de la iniciativa. Son proyectos de bajo presupuesto, prácticos y adaptables, que abordan las diferentes condiciones de la geografía. Sobresale la exposición “Mariposas de la Orinoquia”, que en el 2012 se instaló en Quibdó, Buenaventura, Guapi y Tumaco, llevando una muestra de la riqueza biológica del oriente colombiano a la región pacífica. Algo así como conectar al país de extremo a extremo por medio de su diversidad. Ese mismo año comenzó la travesía de “Once mil metros por segundo” por bibliotecas pública en zonas de frontera como Leticia, Arauca, Tumaco, San Andrés y Valledupar [...] Se trata de un programa de promoción de la lectura a través del acercamiento a la ciencia ficción. El profesor Edmon Castell resalta que programas como este son el primer contacto con la Universidad para algunos grupos o comunidades locales en Colombia. “El primer contacto y, posiblemente, el último o el único. En este sentido, la interacción social y transferencia territorial de conocimiento que se logra a través de esta gestión museográfica es, de alguna forma, la materialización de la extensión, la tercera misión, al 100 %”. “Con Ida y Vuelta buscamos una verdadera presencia nacional, que la universidad llegue a los rincones más alejados del país, donde no hay museos y nunca antes había montado una exposición”, concluye Diazgranados. Es una deuda histórica con las regiones, que estos museólogos tratan de resarcir desplegando su creatividad, dibujando el mapa de Colombia con sus exposiciones.

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  5. "Tumaco, más cerca de la astronomía con Ida y Vuelta"
    Agencia de Noticias. 29 de marzo de 2010
    Luego de un arduo trabajo a cargo del Sistema de Patrimonio y Museos (SPM) de la UN de Colombia, y con gran expectativa, Tumaco recibe el Observatorio Astronómico en desarrollo del programa Ida y Vuelta. Esta nueva exposición es el resultado de la labor concertada entre la Vicerrectoría General, la Vicerrectoría de Sede Bogotá, el Sistema de Patrimonio y Museos (SPM) y la Alcaldía de Tumaco, y que este lunes 29 de marzo, a partir de las 5:00 de la tarde, la Casa de la Cultura abrirá oficialmente sus puertas al público tumaqueño. La exposición hace parte de Ida y Vuelta, programa itinerante de montaje de exposiciones temporales fuera del Claustro de San Agustín, y de la Sede Bogotá, que a través de la difusión del patrimonio cultural y científico de la UN, brinda mayor acceso al conocimiento en poblaciones apartadas del país. “Desde que empezamos el año pasado con las exposiciones Expedición Botánica, luego Hormigas y ahora empezando la exposición del Observatorio Astronómico Nacional, veo que esto ha sido muy importante, porque hemos tenido más de 4.000 visitantes, especialmente jóvenes y niños, asegura Ricardo Castillo, historiador y coordinador de la UN para la Sede Tumaco. El historiador resalta la importancia del programa Ida y Vuelta, por el ambiente de conocimiento que ha creado a través de fuentes como las exposiciones y las actividades museográficas y, en este caso, de acceso a la ciencia y la astronomía. Dentro de las novedades más destacadas de este nuevo montaje museográfico, cabe destacar la exhibición de artefactos originales. Al respecto Edmon Castell, asesor de Vicerrectoría de Sede para el SPM, señala que “por primera vez, se introdujeron en el espacio expositivo de Tumaco algunos objetos relacionados con la actividad del OAN (Observatorio Astronómico Nacional) procedentes de la colección del SPM que se encuentran alojados en la reserva visitable del Claustro deSan Agustín”. Castell también destaca el esfuerzo para montar dispositivos museográficos de tipo didáctico, con el fin de lograr una mayor interacción con los visitantes. En el montaje se instalaron dispositivos de tipo complejo, como la introducción por primera vez de una multimedia, producido por Canal Prisma TV de Unimedios, Unidad de Medios de Comunicación de la UN, titulada Galileo: una nueva forma de ver el cielo, que permite al visitante interactuar y conocer la historia de la astronomía desde el sabio Caldas hasta hoy. El montaje también contempla un componente creativo que cuenta con visitas guiadas, en las que se ha introducido la actividad del dibujo y en la que los asistentes podrán dibujar acerca de los temas de su interés. Marcos Unigarro, coordinador del área de públicos de la Alcaldía de Tumaco, destacó la acogida del Observatorio Astronómico entre la población: “Hasta ahora tenemos registrados 200 estudiantes y otros visitantes que han llegado a la casa de la cultura, además de 30 ó 40 espectadores comunes; para empezar nos ha ido muy bien y creo que ha generado mucho impacto”. “En este momento el impacto va enfocado a los estudiantes, pero hemos detectado que Tumaco por ser una isla y por estar habitado por veredas viene mucha gente de los alrededores a buscar el espacio, poblaciones vulnerables, sobre todo jóvenes, vienen a mirar y aprender algo sobre la exposición”, dijo el funcionario. Según Unigarro, la muestra busca promover el espíritu investigativo y de curiosidad por el cosmos, por la protección del planeta entre los jóvenes y la población en general, explorando el desarrollo de la Astronomía en el país y siendo el eje fundamental la historia del Observatorio Astronómico Nacional.

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  6. "Misión no imposible"
    Agencia de Noticias UN. Bogotá, 28 de julio de 2008
    El portal de museos de la Universidad Nacional de Colombia ha enfilado todas sus baterías en iniciativas esenciales para atraer más y mejor público a los museos, mediante planes de accesibilidad que son considerados básicos para implementar un trabajo de formación de visitantes. Por eso, el sistema museos lidera diversos programas y, desde que se activó el programa de museos el año pasado, se están coordinando trabajos con dependencias de la Universidad, sean o no museos, como por ejemplo Unimedios, que no lo es, pero que trabaja de la mano con patrimonio cultural, y lo prestó para su difusión. Este aporte se puede ver en el Claustro San Agustín bajo el nombre de Instantes. "Actualmente tenemos un programa de exposiciones bastante dinámico en el sentido de que se están impulsando cuatro exposiciones de forma trimestral, lo que es un nivel de gestión alto para la gente que trabaja museos, y más en el sentido que se desarrollan de forma concertada. Este sería uno de los programas: el programa de exposiciones", declaró el profesor Edmon Castell, director del Claustro. Para la Vicerrectoría de la Universidad es prioritario desarrollar estas actividades, pues son parte de un todo, tal como lo explica el Castell; por eso se han implementado diversos programas como el de publicaciones, que es bastante ambicioso y cuenta con ochenta publicaciones editadas y otras pocas en proceso, que abarcan una serie de colecciones que hasta el momento ningún museo había asumido. Estas publicaciones están relacionadas con museos, museología, gestión de patrimonio cultural y algunas nuevas editoriales que se están abriendo. Estos procesos benefician directamente al público con conocimiento y nutrición intelectual, lo que se ha reflejado en una aceptación que es medible en números. Ello garantiza el derecho al buen conocimiento, ese que es resultado de los profesores en sus aulas y los investigadores en sus laboratorios. (Fin/act/csm)

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  7. "Pasaporte para visitar los museos UN"
    Agencia de Noticias UN. Bogotá DC, 28 de Mayo de 2013
    Con visitas guiadas a los museos de Arquitectura, Museo de Arte y Museo de Historia Natural de la Ciudad Universitaria de Bogotá, el programa “Pasaporte Museal” llevó a cabo su segundo recorrido del año. En esta ocasión, los asistentes visitaron las salas del Museo de Arte y conocieron en imágenes, objetos y textos el Laboratorio Cano de Diseño de los estudiantes de la Escuela de Artes Plásticas y Visuales de la Universidad Nacional de Colombia. También pudieron observar la muestra “Rogelio Salmona, espacios abiertos/espacios colectivos”, exhibida en el Museo de Arquitectura Leopoldo Rother e hicieron una exploración por el patrimonio ambiental colombiano para conocer algunos de los 2.000 ejemplares representativos de la riqueza biológica del país, presente en el Museo de Historia Natural de la Facultad de Ciencias. Para Galo Francisco Pérez, funcionario del Laboratorio de Geografía de la Facultad de Ciencias Humanas y quien asistió con su hija de 10 años, se trata de “un recorrido en el cual se aprenden cosas de sitios que no sabía que existieran en la Universidad”. Por otra parte, según Stella Niño, secretaria de la Facultad de Ciencias, manifestó: “el hecho de recorrer el campus universitario para ver lo que hay en su interior genera más sentido de pertenencia por la diversidad”. Esta iniciativa de la Dirección de Museos y Patrimonio Cultural (DMPC), apoyada por la Dirección de Bienestar sede Bogotá, se desarrolla desde el año 2012 como parte de las acciones de puesta en valor de la UN. En palabras de su director, Edmon Castell, “es una estrategia de apropiación de sus activos culturales, que son los Museos y las Colecciones Museográficas”. El objetivo del programa es fomentar el reconocimiento de los espacios museísticos que posee la Universidad por parte de los integrantes de la comunidad universitaria (estudiantes, funcionarios docentes y administrativos, egresados y pensionados) y posibilitar nuevas formas de interpretación, uso, goce, disfrute y apropiación de la labor académica y científica de la Institución, a través de las exposiciones temporales y las colecciones patrimoniales. Estos encuentros con los museos de la se realizan el último sábado de cada mes, convocados por el programa de Bienestar Docente y Administrativo de la Dirección de Bienestar. Se espera que para el tercer encuentro, en el mes de junio, se puedan visitar las colecciones del Museo Entomológico (UNAB) de la Facultad de Agronomía, el Herbario Nacional y el Museo de la Ciencia y el Juego, presentes al interior de la Ciudad Universitaria.

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  8. "Rutas patrimoniales en la UN: apropiación del paisaje cultural"
    Agencia de Noticias UN. Bogotá, 1 de agosto de 2013
    Como parte del proyecto Puesta en valor del Paisaje Cultural e Histórico de la Ciudad Universitaria de Bogotá (CUB) y como apoyo de la Gobernanza Cultural de la Sede Bogotá, arrancaron las rutas patrimoniales para estudiantes de la UN. Con la iniciativa adelantada por la Dirección de Museos y Patrimonio Cultural de la Universidad Nacional de Colombia, según el arquitecto y coordinador del proyecto Alejandro Armesto, “se espera que el estudiante entre a la Ciudad Universitaria con una visión transversal, como de abanico abierto, con respecto a la complejidad y particularidad de esta Institución universitaria”. Y añadió: “Normalmente, los estudiantes llegamos a estudiar una u otra carrera e ingresamos con un imaginario que la Universidad logra profundizar en cada uno, pero que sigue siendo una mirada muy lineal con la cual nos volvemos hacia nuestros lugares de origen o nos desconectamos, sin haber conocido y descubierto la diversidad de situaciones y de hechos que significa la CUB”. La actividad, denominada “Inducción al patrimonio del paisaje cultural de la Ciudad Universitaria de Bogotá (CUB)”, es parte de las actividades de sensibilización y de apropiación del patrimonio que se llevarán a cabo desde la visión de paisaje cultural. Según aclaró el arquitecto, las actividades deberán implementarse por un tiempo largo hasta lograr el objetivo de apropiación y empoderamiento tanto en la comunidad universitaria como en Bogotá. La duración del proyecto tiene que ver con el tiempo que sea necesario para poder difundir y hacer que la gente comprenda que tenemos un paisaje cultural dentro de la CUB. Según Diana Galindo, museóloga del proyecto, “los recorridos guiados se llevarán a cabo por tres rutas, diseñadas con el fin de presentar una visión integral del patrimonio de la CUB desde el ámbito arquitectónico, urbanístico, académico, político, artístico y ambiental”. Dentro de la primera versión de la actividad, las rutas 1 y 2 se desarrollaron con direcciones opuestas en el anillo vial externo, y tienen como punto de partida la Capilla de Cristo Maestro para finalizar en el área ubicada entre el Parque de los Maestros Abstractos y el edificio de Cine y Televisión. La ruta 3, por su parte se realiza en la explanada central, tomando como punto de partida y de llegada el Auditorio León de Greiff. “La jornada dirigida a estudiantes de diversas facultades y semestres, permitió reconocer e identificar la historia tanto de la Institución como de la Ciudad Universitaria en sí, socializando las percepciones que tienen de la Universidad como recién ingresados y las expectativas en su desarrollo profesional y humano, en lo que la interacción con el espacio y las dinámicas socioculturales que desde allí se generan resultan determinantes”, afirmó Galindo. Los estudiantes que se mostraron interesados en la historia institucional y la organización actual del campus, y quisieron profundizar en el componente arquitectónico y urbanístico, así como en los museos y colecciones museográficas adscritas a la Sede Bogotá. En las guías también se enfatizó en la idea de paisaje cultural y en los elementos que resaltan en la Ciudad Universitaria desde este concepto. Por tratarse de la primera versión, se aprovechó el final de los recorridos para realizar una retroalimentación con los estudiantes, quienes no solo expresaron la importancia de hacer visible el patrimonio material e inmaterial que pasa desapercibido en la cotidianidad, sino también la necesidad de que este tipo de recorridos se realicen con frecuencia. Ángela Silva, estudiante de octavo semestre de Sociología, expresó: “Es bueno conocer más allá de lo físico, entender lo simbólico y la historia arquitectónica que tiene la Universidad y esto integrarlo para entender el significado de ser estudiante de la Universidad Nacional de Colombia”. Las rutas se repetirán en las próximas fechas de semana de inducción del mes de agosto.

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  9. "Sobre la exclusión cultural: entre el gobierno, la filosofía y los museos"
    Las 2 Orillas [por: Cindy Paola Lancheros Conde]. 7 de Marzo de 2019
    Para hablar de exclusión cultural es necesario comprender en términos muy generales a qué se hace referencia cuando se habla de la cultura y de la exclusión. De entrada, este primer concepto ha sido debatido de manera bastante amplia, y no se concibe una definición que pueda abarcarlo todo. Lo que sí podemos señalar, por otro lado, es que la raíz latina de aquella palabra es “cólere”, la cual puede significar desde cultivar y habitar, hasta venerar y proteger (cfr. González, 2007). A partir de ella, el término cultura puede designar variedad de asuntos que van desde la naturaleza, la política, la religión, y demás. A pesar de esta variedad de significación, se considera pertinente, para el enfoque de este escrito, la forma en la que Eagleton (2001, pág. 58) concibe la cultura: como el conjunto de valores, costumbres, creencias y prácticas que constituyen la forma de vida de un grupo específico. En contraste, la palabra exclusión no posee tanta gama de significaciones, de modo que ella puede entenderse como el repudio hacia un grupo de cosas, y como la acción de apartar —casi siempre sin un argumento coherente— a un conjunto de entes de una totalidad. Ahora bien, contando con estas definiciones, se propone entender la exclusión cultural como la marginación y el rechazo hacía un grupo cultural que muchas veces es visto como minoría y/o como vulnerable. Aunque los tipos de exclusión cultural son muy variados, aquí se hará énfasis en la noción de marginación. Para su desarrollo, es menester resaltar que, la exclusión, tal como se ha advertido, es llevada a cabo por un grupo de personas mayoritarias que comparten algo en común (bien sea los intereses, o algunas características). Ese grupo puede ser denominado una sociedad. De este modo, puede sostenerse que la exclusión cultural es una exclusión social (cfr. Rodríguez, 2010, pág. 76). Esta última puede entenderse como el “proceso mediante el cual los individuos o grupos son total o parcialmente excluidos de una participación plena en la sociedad en la que viven” (Deakin, Davis, & Thomas, 1995). Y, a través de esa acepción, se hace visible el papel que juega un excluido cultural en la sociedad. Estos sujetos no tienen voz ni voto, y tienen que atenerse a lo que la mayoría piensa, y a la forma de actuar de esas personas. Sus costumbres son dejadas de lado; sus tierras dejan de ser “suyas”; y sus creencias se vuelven “vacías” al no poder ser expresadas. Del mismo modo, ellos son aislados de algunos de sus derechos y obligaciones frente a la sociedad, haciendo que su estilo de vida se vuelva muy distinto al de los no excluidos. En la historia, la esclavización y la dominación se basaron en ideologías relativas a la superioridad racial o cultural. Con esto, muchos pueblos considerados inferiores fueron eliminados, o sometidos (Jelin, 2001). En otros casos, mucho más insólitos, encontramos prácticas poco cotidianas que, sin embargo, fueron de gran importancia como paradigmas de la exclusión cultural. Un ejemplo de ellos son los zoológicos humanos, en los cuales se exponían hombres y mujeres vivientes (Freixa, 2014)... 1/3

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  10. 2/3 ...Esta práctica se inició en Europa en 1870, y exponía a los indígenas en sus “condiciones naturales”, violentando sus derechos y quebrantando el principio de piedad natural[1]. Durante el tiempo que estos lugares estuvieron activos, no hubo reparo en exhibir a seres humanos, afirma Freixa (ibíd.), “como si fueran parte inerte del paisaje en tiempos coloniales y previos”. Al hacer referencia a estos zoológicos, se hace evidente la desigualdad que el mismo ser humano crea, y que funciona como una barrera dedicada, en exclusivo, a hacer ver a un hombre por encima de otro. Con todo, lo que se quiere resaltar en este punto es que el apoyo del ser humano ante este tipo de espacios es lo que fomenta y divulga la exclusión. A parte del rechazo cultural implementado por la sociedad, hay otra cara que a veces pasa desapercibida, y que sale a flote cuando tomamos elementos de la filosofía y reflexionamos sobre la exclusión cultural. Esta cara puede ser descrita como una “autoexclusión”, en la cual el individuo niega a su propia comunidad y se coloca una máscara para ser aceptado entre la sociedad preponderante. Aquí, la exclusión se da porque el mismo individuo la acepta. Es decir, aunque la cultura del sujeto esté siendo coaccionada, es él mismo el que busca encajar en la sociedad por medio de apariencias, y el que acepta ser sometido, abandonando su propia tradición, sus costumbres, y algunos elementos característicos de su forma de ser y vivir. La estructura es en este lugar como la muestra Rousseau (1999). Según este autor la dominación no se da porque el fuerte se imponga al débil, ni por una suerte de unilateralidad. El caso es, más bien, que los vulnerables dan su consentimiento voluntario y aceptan la alienación [2]. Rousseau no usa sus reflexiones en este mismo contexto, mas el punto es el mismo: la autoexclusión no es otra cosa que la subordinación voluntaria al fuerte. De lo anterior se desprende que la constitución del Estado se basa y se legitima en aquella sumisión voluntaria. El Estado, por consiguiente, tiene leyes que rigen a sus ciudadanos, intentando buscar un principio de “equidad”, de “homogeneidad”, para que todos sus integrantes se acomoden a una misma cultura. El discurso se instaura en lo que “es mejor para todos”, y hace que los individuos crean que el gobierno los cobija bajo una ley justa que vela por el bienestar común. Sin embargo, esta forma de “inclusión” del gobierno no es compatible con lo que se podría denominar verdadera inclusión cultural. Pues esta es un principio: “el respeto por la diversidad y la promoción de la igualdad de oportunidades para todos los miembros de la misma comunidad” (Fourcade, 2014) [3]. Mientras que, lo que se encuentra en los mecanismos del Estado, cuyo paradigma son las herramientas de participación ciudadana y de “inclusión social”, no son más que envolturas para que las diversas culturas se adapten a la sociedad mayoritaria. Con estos métodos, hacen creer a las minorías que recuperarán parte de su estado natural, de su libertad, entre tanto se les acostumbra a la cultura dominante. A su vez, a medida que se avanza en estos planes de gobierno, se amplían las desigualdades. Esto quiere decir que, aun cuando se intenta incluir a las distintas comunidades a la sociedad en general, con esto no se consigue mayor cosa. La sociedad sigue mirando a los “incluidos” como si fueran unos “otros” ajenos a ellos. No logran aceptarlos tal como son, y los ven como seres inferiores (Jelin, ibíd.). De acuerdo con ello, es posible concluir que en la actualidad no hay estrategias efectivas que permitan combatir la exclusión, ya que la imagen del excluido sigue siendo la de un ser inferior. Además, es por esto mismo que hay cantidad de mecanismos que buscan reducir la marginación y, en casos más extremos, erradicarla. De haber una fórmula universal, la exclusión estaría próxima a ser abolida, y todavía no es claro cuál es la mejor táctica para conseguir este cometido... 2/3

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  11. 3/3 ...Aun así, a pesar de que hay intentos por suprimir el rechazo, es notable que la marginación no se encuentra debidamente justificada, visto que ella se acepta y se propaga sin saber porqué. Con esto, la clásica postura del ser humano como animal racional pasa a ser cuestionada [...] Ahora bien, lo dicho no es lo único que sale a la luz cuando se reflexiona sobre exclusión cultural y autoexclusión, ya que hay un concepto que está muy ligado a ellas, pero que aún no se ha visibilizado. Este es el de barrera. Para Castell (2019a), “Las barreras son todos aquellos factores, restricciones y/o limitaciones (sociales, económicas, culturales, etc.) que afectan o condicionan la accesibilidad cultural”. En este sentido, es posible establecer que la exclusión cultural puede verse como un tipo de barrera, que impide el acceso de ciertas personas o comunidades hacia un patrimonio determinado. Además, este tipo de barreras es más común de lo que se podría llegar a pensar. Pues muchas veces, son las mismas instituciones las que colocan barreras y benefician a algunos sectores de la población por encima de otros. Mas esto no quiere decir que las instituciones se impongan barreras de un modo arbitrario y mandado por azar. El caso es que, muchos de estos límites tienen su razón de ser y, por ello, no es que las instituciones estén fomentando, adrede, la exclusión cultural. Para superar estas barreras, por lo tanto, surgen las exposiciones del Sistema de Patrimonio y Museos (SPM), con las cuales se intentan superar algunos límites innecesarios, y con las que se busca incentivar y permitir un mayor acceso al patrimonio cultural. En este orden de ideas, con el SPM se ha tratado de expandir la accesibilidad a las colecciones museográficas de la UN, no solo para que más personas tengan ingreso a ellas, sino para que también se desarrolle una mayor apropiación del patrimonio de la universidad (cfr. Castell, 2011). Y en la medida en que esto es así, a partir del SPM se están superando barreras que, en otros lados, permanecen intactas. Por ello, este proyecto es un buen ejemplo de inclusión cultural, en el que se invita a otras comunidades a hacer parte de algo de lo que quizá ellos nunca habían escuchado, pero que podría llegar a ser una experiencia que marque sus vidas. Como consecuencia, por medio de proyectos museográficos de este tipo se le puede dar cabida a pueblos marginados, mientras se resalta el valor cultural que tiene una institución como la universidad pública. Así pues, con el modelo descentralizado de museos y colecciones museográficas del SPM se instaura una verdadera inclusión social como “un punto de encuentro entre docentes, estudiantes, instituciones académicas y culturales, actores sociales y ciudadanos” (Castell, 2019b). En concordancia con esto, es posible concluir que a partir de ciertas prácticas museográficas se puede llegar a vincular a distintas comunidades, lo cual no ha sido conseguido de forma efectiva por el Estado. Asimismo, con estas prácticas se fomentan los espacios decoloniales al “desmontar la representación eurocentrista, sexista, racial y patriarcal que aún rige el canon […] del pensamiento hegemónico” (Subtramas, s.f). Para finalizar, solo basta con decir que desde la visión de los museos se pueden implementar programas eficaces contra la exclusión cultural, los cuales no han sido pensados por el gobierno, ni por algún sistema filosófico; y, por ende, la museología enseña ciertos elementos que pueden ser de gran provecho para otras disciplinas, que no se han atrevido a ponerlos en marcha.
    Las 2 Orillas [por: Cindy Paola Lancheros Conde]. 7 de Marzo de 2019
    Recuperado de https://www.las2orillas.co/sobre-la-exclusion-cultural-entre-el-gobierno-la-filosofia-y-los-museos/

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