dilluns, 2 de febrer del 2026

DESDE LOS PEQUEÑOS LUGARES...




Es un espacio pequeño... De apenas unos quince metros cuadrados. 

En la imagen se ve, organizado alrededor de una pequeña mesa cuadrada, un espacio de trabajo un poco desordenado que se encuentra poblado con estanterías repletas de libros y carpetas junto a otros escritorios con computadores. La mesa rectangular con libros y documentos apilados, sugiere un uso activo para la lectura, la investigación e, incluso, la gestión editorial. A su alrededor se ven unas sillas metálicas de color azul, sencillas, dispuestas para ser usadas para conversar de una forma horizontal. 

A la izquierda, destacan estanterías blancas repletas de libros, revistas y carpetas, organizadas de forma densa, casi saturada. El volumen de material impreso remite a un archivo vivo, en constante consulta y reorganización, más que a una biblioteca cerrada o museificada. Sobre las estanterías se infiere el tablero del juego milenario de estrategia abstracta conocido como go o wei’qi

A la derecha, un escritorio con un computador, pilas de papeles y cajas de cartón refuerza la sensación de trabajo cotidiano, acumulativo y en proceso... Sobre la pared, una imagen de gran formato —un paisaje de ruinas o estructuras fracturadas en un entorno natural que posiblemente se corresponde con un paisaje polar— introduce una dimensión visual y simbólica que dialoga con la idea de archivo: memoria, destrucción, tiempo detenido o colapso. Se trata sin duda de una impresión de “Mer de Glace” (1823-24) del pintor romántico Caspar D. Friedrich. 

En conjunto, la fotografía muestra un espacio de trabajo académico que funciona como oficina, archivo y lugar de estudio. Un lugar que, aparentemente, transmite una atmósfera de producción intelectual situada, donde conviven orden y desborde, archivo y práctica, pensamiento y materialidad. No es un espacio neutral: es un lugar donde el conocimiento se construye entre papeles, libros, imágenes y restos, casi de forma caótica... más cercano a un taller de investigación que a una oficina formal. Sin duda, este reducido espacio físico, con la puerta abierta, es el “epicentro” del programa curricular de la Maestría en Museología y Gestión del Patrimonio de la Universidad Nacional de Colombia. 

Es el lugar desde donde se planifica la interacción con la comunidad y se diseñan las estrategias de mediación y gestión académico administrativa de nuestro programa curricular, así como también el espacio de trabajo personal dentro de la Facultad de Artes donde se concreta la acción y reflexión teórica y ética del equipo docente y administrativo de la primera, y hasta el momento en solitario, única maestría en museología del país que nació en este mismo sitio hace ya casi veinte años... 

El texto fue generado en diálogo con las herramientas ChatGPT (OpenAI) y Zapia AI a partir de los prompts realizados con el equipo redactor del informe de autoevaluación de la Maestría en Museología y Gestión del Patrimonio (MMGP).

2 comentaris:

  1. Desde el mismo lugar, pero hace ya casi veinte años...
    "La UN realizó lanzamiento de la Maestría en Museología"
    Agencia de Noticias UN. Bogotá, enero 30 de 2008 –
    En el Claustro de San Agustín. Con 40 estudiantes admitidos, la Universidad Nacional de Colombia y la Facultad de Artes lanzaron oficialmente el programa de Maestría en Museología y Gestión del Patrimonio, en las instalaciones del Claustro de San Agustín, como una apuesta estratégica para fortalecer los procesos de profesionalización de la gestión del patrimonio y la memoria en Colombia. El Vicerrector de la UN Bogotá, Fernando Montenegro, estuvo presente en el evento y destacó la importancia de que la UN cuente con un programa de posgrado que fortalezca el arte y la cultura en pro de los profesionales y del país. "Aquí la Universidad está cumpliendo con su obligación para el desarrollo cultural del país, y de otra parte está abriendo un espacio para que investigadores y profesionales de ciertas áreas puedan emprender la labor de museólogos", indicó Montenegro. Según Montenegro, el hecho de que hoy la Universidad cuente con una Maestría en esta materia, que en países de Europa tiene acogida, es dar un paso adelante para que los cerca de 400 museos que tiene Colombia puedan cubrir el déficit de formación existente en el ámbito de la museología y disciplinas afines. El programa fue aprobado en abril de 2006 por el Consejo Superior Universitario, luego de un largo proceso que nació de la propuesta realizada por las profesoras María Elena Bernal (fallecida), de la Escuela de Bellas Artes; Marta Combariza, de la Escuela de Artes Plásticas y María Claudia Romero, del Instituto de Investigaciones Estéticas, ante la Facultad de Artes para contar con una Maestría en Museología. "Gracias al apoyo que recibimos tanto del Consejo de Facultad, como en ese momento del decano, Fernando Montenegro, arrancó el proyecto y se nos unió el profesor Edmon Castell, el asesor de la vicerrectoría de sede para el Sistema de Patrimonio de los museos, hasta lograr el visto bueno por parte del Consejo Superior", aseguró William Alfonso López, coordinador curricular de la Maestría. López contó que ante la aprobación del programa durante 2007 se desarrollaron varias actividades preparatorias a la apertura de la Maestría, como las dos versiones del Seminario Museo Interdicto, la Cátedra latinoamericana de Museología y Gestión del Patrimonio Cultural, y la firma del Convenio de creación de la Red latinoamericana de Museos y Patrimonio Cultural Universitarios. "Todo esto ha servido para que se unieran cinco grandes universidades de América Latina, entre ellas la de Buenos Aires, la Central de Venezuela, la de Puerto Rico y, por supuesto, la Universidad Nacional", dijo López. El objetivo de la Maestría radica en ofrecer una formación integral en las teorías y prácticas contemporáneas desarrolladas en los museos, que contribuyan a preparar profesionales capacitados para las tareas de administración de museos e instituciones culturales, entre otros aspectos. "La importancia está en que es el primer programa de formación profesional en la historia de la museología del país a nivel de posgrado. Los museos ya tienen un espacio para hablar de los problemas específicos en relación a su administración y sobretodo para diferenciar la museología y la actividad museológica en Colombia", manifestó López. Igualmente, para el Vicerrector Montenegro, uno de los mayores aportes de la Maestría es la construcción de una memoria colectiva en relación a los museos. Así, con la admisión de 40 estudiantes, se espera que durante 2008 se desarrollen temas de investigación en el marco de la reconceptualización social del patrimonio cultural, que se ha presentado en las últimas décadas a nivel internacional con la colaboración de instituciones museales del país y del exterior...

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  2. La Maestría en Museología y Gestión del Patrimonio de la Universidad Nacional de Colombia fue lanzada oficialmente en el Claustro de San Agustín, con la admisión de 40 estudiantes, como una apuesta estratégica para fortalecer la profesionalización de la gestión del patrimonio y la memoria cultural en el país. El programa, aprobado en abril de 2006 por el Consejo Superior Universitario, respondió a la necesidad de consolidar una formación especializada en museología a nivel de posgrado, en un contexto nacional caracterizado por un amplio y diverso campo museal.

    La Maestría tuvo su origen en la iniciativa académica de las profesoras María Elena Bernal, Marta Combariza y María Claudia Romero, y contó posteriormente con el respaldo institucional y la participación del profesor Edmon Castell, así como con el liderazgo de William Alfonso López en su coordinación curricular. Desde sus etapas preparatorias, el programa impulsó actividades académicas y redes de cooperación regional que sentaron las bases de un proyecto formativo orientado a la investigación, la reflexión crítica y la reconceptualización social del patrimonio cultural en Colombia y América Latina.

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